Todos hemos escuchado hablar del concepto “Asimilados a salarios”, este tema surgió ya
hace algunos años bajo la perspectiva o alternativa interesante para las personas físicas que
prestan sus servicios profesionales de manera eventual, sin ser esta realmente empleados
de una empresa o negocio en específico, sin embargo, con el paso del tiempo, este concepto
también se ha utilizado en gran medida para evitar carga social y en algunos casos han
llegado hasta la evasión fiscal, a continuación trataré de resumen los efectos que conlleva
utilizar este tipo de estrategias en los negocios, vigilando hacer uso del mismo en casos muy
específicos y sin tener algún riesgo que las leyes vigentes no permitan.

De acuerdo con la ley del ISR, los empleadores cuentan con la opción de retener el
impuesto al prestador de un servicio independiente, es aquí donde surgen los ingresos
asimilados a salarios, definidos por el SAT como aquellos obtenidos por un trabajador
independiente, pero que fiscalmente reciben un tratamiento similar al del régimen de
sueldos y salarios.

En pocas palabras, en este régimen fiscal:

Los trabajadores independientes se obligan únicamente a pagar un solo impuesto: el ISR.
Las empresas que los contratan realizan las correspondientes retenciones, no calculan el
IVA y emiten CFDI de nómina para los pagos.
No existe una relación subordinada de trabajo. El pago se realiza de manera similar a los
asalariados, únicamente para fines fiscales.
Los contribuyentes deben estar inscritos en el RFC.
De forma general se lee que su manejo debe ser muy sencillo y con servicios muy
específicos, dentro de los cuales se entiende que no hay una relación laboral extensa, sino
específica, de aquí surgen ciertos esquemas o prácticas que las autoridades fiscales han
decidido vigilar de forma exhaustiva (Entendamos como autoridades, todas las que les
vengan en mente que puedan hacer algún tipo de recaudación sobre los ingresos de las
personas físicas como son: SAT, IMSS, INFONAVIT y ESTATALES). En estos últimos años,
el tratamiento asimilado a salarios ha sido utilizado por personas físicas para obtener
exorbitantes cantidades de ingresos de los contratantes obligados a efectuar la retención y
el entero del impuesto, lo que la autoridad interpreta como prácticas indebidas, que a
continuación se señalan, en perjuicio del fisco federal:

Los contratantes no retienen el ISR , en cambio si emiten CFDI que consignan un ISR
retenido
En los casos en que sí realizan la retención del ISR, no se realiza el entero respectivo, una
práctica detectada en la compra de CFDI
Los contratantes proporcionan al SAT domicilios fiscales que no se encuentran
localizados, de aquí surgen algunas obligaciones o responsabilidades adicionales, no solo
para el emisor, sino para la persona física y sus obligaciones fiscales
Las personas físicas que percibieron tales ingresos acreditan un ISR que realidad no ha
sido enterado al fisco
El contratante erosiona indebidamente su base imponible al deducir las erogaciones
realizadas a favor de las personas físicas, cuando existen las irregularidades anteriores,
además de que las personas físicas eventualmente estarían generando un saldo a favor de
ISR susceptible de devolución.
El pasado 18 de mayo de 2021, se publicaron el diario oficial de la Federación nuevas reglas
sobre los limites y manejo de estos conceptos, donde la autoridad de igual forma ha
manifestado el mal uso o manejo de este esquema

Consideramos que si bien su uso o manejo no es indebido o esta prohibido, siempre debe
existir una estrategia bien fundada sobre los momentos y documentación que deben cubrir
los empleadores en estos esquemas, sobre los cuales tenemos la experiencia y personal que
puede ayudarlos a un adecuado manejo de los mismos.