El Impuesto al Valor Agregado (IVA) que no debe de ser acreditado, lo relacionamos que es un gasto en una cuenta de resultados, o si no tiene derecho de ser acreditado entonces es una transacción que no puede ser deducida para el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y de inmediato los registramos como una cuenta no deducible, generalmente los registros contables se realizan con base a la experiencia, en la tradición o pensando los efectos fiscales que deben registrarse tal cual en la contabilidad.

Pero también recordemos que la contabilidad tiene como objetivo generar información financiera para la toma de decisiones que afectan de manera económica a las entidades. mencionando esto sabemos que el postulado básico de una sustancia económica son las Normas de Información Financiera (NIF) donde nos dice que las transacciones que afectan a la entidad se reconozcan considerando aquella naturaleza económica o el fondo de la transacción.

Como bien lo dice el párrafo 10 de la NIF A-2 “el reflejo de la sustancia económica debe prevalecer en el reconocimiento contable con el fin de incorporar los efectos derivados de las transacciones, transformaciones internas y otros eventos, que afectan económicamente a una entidad, de acuerdo con su realidad económica y no sólo en atención a su forma jurídica, cuando una y otra no coincidan. Debe otorgarse, en consecuencia, prioridad al fondo o sustancia económica sobre la forma legal”.

Es decir que la forma jurídica del IVA no acreditable se puede dar en 2 situaciones:

La primera establecido en la fracción uno del artículo 5 de la ley del IVA qué nos dice “para que sea acreditable el Impuesto al Valor agregado deberá reunirse que el Impuesto al Valor agregado corresponda a bienes, servicios o al uso o goce temporal de bienes, estrictamente indispensables para la relación de actividades

distintas de la importación, por las que deba pagar el impuesto establecido en esta ley o las que les aplique la tasa 0%”

Conforme a lo dicho por la ley del IVA, Si un bien o servicio es adquirido va a ser destinado para la realización de actividades exentas, El IVA trasladado por el proveedor no debe de ser acreditable.

Como segunda opción por la cual el IVA que no ha sido trasladado es derivado a la conformidad con la ley del ISR como lo establece la fracción uno del artículo 5 de la ley IVA “para que sea acreditable del Impuesto al Valor agregado debe reunirse los siguientes requisitos; para efectos de esta ley, se consideran estrictamente indispensables las erogaciones efectuadas por el contribuyente que sean deducibles para los fines del impuesto sobre la renta, aun cuando no se esté obligando al pago de este último impuesto”.

Pues tratándose de estas erogaciones para los fines del impuesto sobre la renta, únicamente se consideran para los efectos de la acredita miento a qué se refiere a esta ley, es decir, a todo aquel monto equivalente al Impuesto al Valor agregado que haya sido trasladado al contribuyente y el propio Impuesto al Valor agregado que haya pagado con motivo de la importación.

Mencionando todo esto y llegando al punto sí el IVA proviene de la adquisición de un insumo, servicio o materia prima relacionado a cada producto para ser comercializados, ese costo adicional debe formar parte del valor del inventario y ser considerado su recuperación a través del precio de la venta. Sí lo registramos como un gasto puede ser probable que no pueda verse el impacto financiero y por obvio no puede ser recuperado por medio de las ventas.