Como bien lo sabemos el 23 de abril del presente año se hizo una publicación en la DOF, para tener una mejor postura en el tema y exigir una certeza jurídica sobre las actividades productivas necesarias que se realizan en el desarrollo de cualquier cultivo.

Históricamente, la industria primaria, que incluye, entre otras cosas, las actividades agrícolas, dada su naturaleza para mantener los suministros básicos de consumo, los alimentos, incluso si figuran como una actividad esencial durante esta pandemia, se han visto afectados por múltiples consideraciones sobre varios temas, como financiero, administrativo, seguridad social, laboral entre otros, en relación con diferentes sectores económicos; sin embargo, en la actualidad, estas consideraciones son menos, que la inversión en el sector, vienen dadas por características únicas eso tiene el campo y es difícil de operar.

La escasez de mano de obra para jornaleros agrícolas, la inmigración y la rotación generalizada obligan a los empleadores a lidiar con las relaciones laborales temporales con trabajadores temporales no locales, y condescender a tener la oportunidad de implementar ciertas necesidades de cultivos para terminar el ciclo de producción. En materia laboral, debemos realizar un análisis detallado de cada servicio que brindamos o recibimos, prestar atención siempre a la afiliación de los empleados y evitar comportamientos prohibidos.

El verdadero objetivo es imprescindible que la reforma de la subcontratación elimine abusos y malas prácticas que afectan a los trabajadores, pero que no obstaculizan las prácticas civiles o comerciales ordinarias y son necesarias para un óptimo desarrollo en diversas actividades económicas, incluso si el objeto comercial del contratista que ellos mismos sean los que se contrate. No debemos ignorar el hecho de que el problema es brindar servicios a los contratistas bajo su mando, no brindar servicios, incluso si están comprometidos con lo mismo.

Las autoridades deben dar a conocer claramente los alcances, estándares y explicaciones que se le darán a esta reforma, así como los problemas que surgen en relación con estas reformas, con el Registro de Proveedores de Servicios Profesionales (REPSE), no olvide la singularidad de cada uno de los sectores productivos existentes en el país y así brindar mayor seguridad jurídica y fomentar México necesita inversión, empleo, crecimiento y desarrollo económico.